Terapia asistida con animales (T.A.A.)

Son numerosos los estudios e investigaciones que demuestran los efectos terapéuticos que producen los animales sobre los seres humanos.
La ciencia a lo largo de los años ha demostrado que los animales de compañía y entre ellos, los perros, son capaces de ayudar a un enfermo convaleciente con el mero hecho de estar presentes.

Qué duda cabe acerca de la importancia que están cobrando las Terapias Asistidas con Animales (a partir de ahora T.A.A.) en España, a la hora de complementar los procesos terapéuticos que se desarrollan ante determinadas patologías.
Algunos animales como el perro, el caballo y el delfín son ampliamente conocidos como animales de terapia, mientras que otras especies como los leones marinos y animales de granja, comienzan a introducirse en proyectos de intervención en Terapias Asistidas con Animales en España.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS DEL PROGRAMA

Área psicológica y cognitiva

  • Incrementar de la capacidad de prestar atención.
  •  Aumentar de la autoestima y la confianza en sí mismos; la memoria; la disminución de los síntomas y comportamientos derivados de un trastorno de adaptación.

Área de la comunicación y del lenguaje

  • Facilitar de la comunicación verbal y no verbal;
  • Aumentar el vocabulario;
  • Fomentar construcción correcta de las frases;
  • Mejorar la articulación de las palabras.

Área psicomotora

  • Mejorar la coordinación, los reflejos, la movilidad y la habilidad motora; mejora en la relajación de la musculatura.

Área de aprendizaje

  • La adquisición de nuevos aprendizajes en referencia a responsabilidades como cuidados del perro (higiene y alimentación); sus juegos y su adiestramiento.

Área de socialización

  • Incrementar en las relaciones afectivas;
  • Desarrollar del respeto hacia los animales;
  • Aumentar el deseo de realizar actividades en grupo;
  • Conseguir el seguimiento de instrucciones.
Terapia asistida con animales contribuye a mejorar la calidad de vida a los pacientes tanto a nivel físico como emocional.

El uso de perros en colectivos con retraso cognitivo es delicado, sin embargo es posible a través del cuidado o adiestramiento (siempre en positivo) del perro ayudar a estas personas a interesarse en una terapia ocupacional. La relación con los perros actúa como enganche.

ÁREAS DE MEJORA TERAPEUTICA

Son aquellos puntos concretos sobre los que podemos actuar a través de la terapia. Es importante conocerlos para definir objetivos, así podremos facilitarnos el diseño de la terapia y su evaluación.

Empatia

La empatía es la identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo de otro. La falta de empatía es frecuente en determinados colectivos y puede llevar a un sujeto a la violencia con facilidad.
La mejora de la capacidad de empatizar es, quizá, la más relevante de las posibilidades terapéuticas de los perros.
Debido a la comunicación interafectiva con el hombre son idóneos para emitir mensajes emocionales y son capaces de variar su conducta según los mensajes que reciban de ellos, esto es percibido como atención e interés «real» del perro por ellos, sin prejuicios ni actitudes piadosas (en contra de lo que perciben en terapeutas, personal del centro o incluso voluntarios).Esta actitud «honesta» del perro es muy valorada y permite que se abran a esta comunicación lo que puede ser trasladado progresivamente de los perros a otras personas.

Comunicacion Interemocional

En personas con las capacidades cognitivas afectadas normalmente no hay afección en su sistema emocional, al comunicarse con el perro a través de emociones (cariño, enfado, miedo) la persona recupera la posibilidad de interactuar, ser entendido y entender al otro, evitando ciertos tipos de introspección.

Entrenamiento Cognitivo

El uso de perros en colectivos con retraso cognitivo es delicado, sin embargo es posible a través del cuidado o adiestramiento (siempre en positivo) del perro ayudar a estas personas a interesarse en una terapia ocupacional. La relación con los perros actúa como enganche.

Entrenamiento Emocional

El asumir tareas de cuidado de los perros, ya sea individual o colectivamente, puede ayudar a aumentar la capacidad de atención.

Motrocidad

Mejora de la capacidad de movimiento, ya sea por estimular zonas atróficas, ya por aumentar la cantidad o variedad de ejercicio realizado por el sujeto.

Integración Social

Aumento de salidas sociales, interacciones con otras personas. El perro tiene un cuádruple efecto benéfico para esto: aumenta el número de salidas, desvía el foco de atención de aspectos problemáticos del sujeto, aporta la sensación de no enfrentarnos solos a la situación y es un «lubricante social» que facilita la interacción con otras personas.

Efecto Normalizador

Como el perro no puede valorar la problemática del individuo emite mensajes de tranquilidad en momentos de crisis y la interacción con él es un paréntesis en situaciones percibidas como graves permitiéndonos, por empatía, relajarnos.

Introspección

Disminución de la sensación de soledad del individuo, el perro es un interlocutor que nos responde emocionalmente en momentos de soledad.

Compañía

Disminución de la sensación de soledad del individuo, el perro es un interlocutor que nos responde emocionalmente en momentos de soledad.

Autoestima

La necesidad de seguir protocolos estandarizados en el cuidado del perro hace recuperar hábitos y obligaciones similares a los de una vida laboral activa, esto tiene un fuerte beneficio en personas inactivas (por ejemplo jubilados).